Como trogloditas que golpeasen con su porra las paredes de la cueva en la que acaban de despedazar un mamut, estábamos reunidos un grupo de hombres. Mucho más modernos. De hecho vestidos muy poco como hombres, más como petimetres que otra cosa. Tragando birras y diciendo esas cosas que sólo cuando están juntos dicen los hombres.
Tamaños, técnicas, estrategias, experiencias y muchas más cosas se mezclaban hasta que alguien dijo, cómo no nos va a gustar el sexo, si es gratis. Fue Germán. Y yo pensé, ¿el sexo es gratis? No siempre, evidentemente.
Hay un caso en el que siempre hay que pagar. Se lo quiera llamar con cualquiera de los cien nombres que tiene. Pero además hay otras muchas formas de que el sexo no sea gratis.
Siempre uso condón. Me cuesta 6 euros el paquete de 12 y un ataque de nervios pedírselo a la guapa farmacéutica. Y el bochorno de ser tartamudo es muy caro. Hace falta un condón. Te sale a 0.50 euros el polvo. No es caro. Es gratis prácticamente. Lo mismo sucede con la píldora.
Para el sexo hace falta un lugar. La última casa que compré lo hice porque tenía unas vistas estupendas, pero no por el sexo. El coche tampoco. Pero me conviene que sus asientos sean abatibles. Eso sí, si alquilas una habitación para hacerlo se vuelve un placer muy caro. Felipe me lo dijo el otro día. 60 eurazos. Total para que no se la chuparan.
Zoilo suele invitar a la mujer a cenar. Eso no es gratis. Yo las suelo llevar al cine a ver si con la oscuridad dejan de verme y se olvidan de lo feo que soy. Eso tampoco es gratis. Y si la invitas a copas hasta que esté borracha como un lémur (estrategia del capitán Marco) tampoco. El Profe, un anticuado, suele hacer regalitos, y si tienes que comprarla rosas, bombones, perfumes, un mp4 o cualquier otra cosa te sale por un pulmoncito.
Es decir, que el sexo es gratis normalmente cuando depende de la imaginación y de la mano (si no interviene el bienamado porno). El resto del tiempo y teniendo que intervenir otra persona y teniendo por tanto que convencer a la otra persona (¿si el sexo mola tanto porque hay que convencer a la mujer para que lo haga, incluso cuando ya es nuestra pareja? Esto no tiene sentido) el sexo no es gratis.
Casi es mejor ir a un lupanar. Allí el precio está establecido. Para el resto nunca sabes cuánto tendrás que pagar.
Tamaños, técnicas, estrategias, experiencias y muchas más cosas se mezclaban hasta que alguien dijo, cómo no nos va a gustar el sexo, si es gratis. Fue Germán. Y yo pensé, ¿el sexo es gratis? No siempre, evidentemente.
Hay un caso en el que siempre hay que pagar. Se lo quiera llamar con cualquiera de los cien nombres que tiene. Pero además hay otras muchas formas de que el sexo no sea gratis.
Siempre uso condón. Me cuesta 6 euros el paquete de 12 y un ataque de nervios pedírselo a la guapa farmacéutica. Y el bochorno de ser tartamudo es muy caro. Hace falta un condón. Te sale a 0.50 euros el polvo. No es caro. Es gratis prácticamente. Lo mismo sucede con la píldora.
Para el sexo hace falta un lugar. La última casa que compré lo hice porque tenía unas vistas estupendas, pero no por el sexo. El coche tampoco. Pero me conviene que sus asientos sean abatibles. Eso sí, si alquilas una habitación para hacerlo se vuelve un placer muy caro. Felipe me lo dijo el otro día. 60 eurazos. Total para que no se la chuparan.
Zoilo suele invitar a la mujer a cenar. Eso no es gratis. Yo las suelo llevar al cine a ver si con la oscuridad dejan de verme y se olvidan de lo feo que soy. Eso tampoco es gratis. Y si la invitas a copas hasta que esté borracha como un lémur (estrategia del capitán Marco) tampoco. El Profe, un anticuado, suele hacer regalitos, y si tienes que comprarla rosas, bombones, perfumes, un mp4 o cualquier otra cosa te sale por un pulmoncito.
Es decir, que el sexo es gratis normalmente cuando depende de la imaginación y de la mano (si no interviene el bienamado porno). El resto del tiempo y teniendo que intervenir otra persona y teniendo por tanto que convencer a la otra persona (¿si el sexo mola tanto porque hay que convencer a la mujer para que lo haga, incluso cuando ya es nuestra pareja? Esto no tiene sentido) el sexo no es gratis.
Casi es mejor ir a un lupanar. Allí el precio está establecido. Para el resto nunca sabes cuánto tendrás que pagar.






